6 años de Fundación SMART

Se cumplen 6 años de la creación de la Fundación Tarragona Smart Mediterranean Region. Hablamos con su director Gustavo Cuadrado quien nos hace balance.

¿Está satisfecho sobre su evolución?

La Fundación Smart nació como complemento y parte del legado de los Juegos Mediterráneos de Tarragona. Nos marcamos un plan estratégico a largo plazo con una serie de acciones más visibles y otras que a pesar de conllevar un trabajo menos visible eran del todo necesarias. 

Además partimos trabajando en concepto de ciudad y de ahí su designación como Fundación ‘Smart City’, y con su transcurso hemos evolucionado pasando a ser una fundación que gestiona una realidad metropolitana, con una visión territorial, de región, y de ahí a designar la fundación como ‘Smart Region’. Creo que eso es un éxito político sin precedentes.

¿Y qué supone que esta fundación articule una realidad metropolitana?

Es la primera vez que la dos grandes ciudades del territorio, la universidad y empresas privadas se unen con un objetivo común de articular mecanismos de coordinación para mejorar la vida de las personas y desarrollar proyectos metropolitanos desde el territorio y para el territorio.

¿Y eso cómo se consigue?

Hemos trabajado la realidad de las Smart cities y la difusión de los od’s de la ONU desde varios aspectos… Tal vez el más importante es, como decía, el que no se ve,  el trabajo que hay detrás por parte de los técnicos de distintos ayuntamientos, haciendo propuestas de nuevos proyectos e intercambiando información… Eso no había pasado nunca.

¿Y funciona?

El grado de satisfacción es muy elevado. Hay grupos como el ‘Smart Cat Sud’ que ya se articulan de manera autónoma. Los resultados más visibles se verán a medio terminio.

También ha habido críticas entorno al concepto ‘Smart’. ¿A qué es debido?

Al principio había desconocimiento sobre el concepto y no se entendía bien, o se entendía como proyectos que vendían o impulsaban empresas tecnológicas y que no situaba al ciudadano como elemento central y más importante, cuando es todo lo contrario, ese es el objectivo. Tal vez nos lanzamos a difundirlo sin que la estrategia estuviese madura, pero fuimos pioneros. Ahora en cambio todo el mundo se mueve en el entorno de las Smart cities y negarlo es como decir que la tierra es plana o que el cambio climático es un invento.

¿Cuál es la percepción de la Fundación fuera del territorio?

La Fundación es ya hoy en día un gran referente a nivel nacional e internacional… Tanto en el resto del estado como en Europa nos ven como ejemplo de articulación. De hecho hemos sido invitados para explicar nuestro plan estratégico en muchos países, nos piden asesoramiento, incluso propuestas para trabajar conjuntamente proyectos europeos. En este sentido el 50% de nuestros ingresos provienen de ámbito privado o subvenciones. Yo personalmente he sido invitado a decenas de conferencias internacionales.

Siempre es necesario seguir trabajando y prosperando, pero los técnicos están muy implicados y creo que pueden salir grandes cosas.

¿En qué cree que es un referente la Fundación?

Creo que sobre todo en ‘management’ de innovación, el clúster de innovación con el Puerto de Tarragona, el proyecto Smart Heritage sobre patrimonio, en como estamos trabajando con la catedra universitaria , la Anella Mediterránea , el proyecto de Rambla Science del Banco de España y varios proyectos de movilidad que se están aplicando ya en la ciudad de Reu. Estos, por citar algunos, son claros y buenos referentes.

Otro proyecto criticado ha sido el Jardín Vertical. ¿Qué ha fallado?

El jardín vertical se financió con unos fondos medioambientales y realmente creo que ha sido un proyecto innovador…. Sin embargo la necesaria implicación y coordinación entre distintas áreas del ayuntamiento y luchas internas o desacertadas decisiones han provocado que no se le haya sacado el rendimiento óptimo posible. Por otro lado, cabe recordar que es un proyecto anterior a la Fundación al contrario de lo que algunos han publicado.

Hace poco recibió el ‘Fire Hydrat Award’ del MIT por un curso de liderazgo en innovación. ¿Cree que los líderes del territorio están preparados para ello?

Creo que el contexto actual a mediocrizado mucho nuestras instituciones y los mejores ya no quieren estar en política… He conocido a grandes políticos, innovadores y con muchas ganas e implicación que han dado pasos atrás a causa de linchamientos  e incomprensión. Tanto la ciudadanía como la prensa deberían pensar en ello. No dar un margen de confianza y criticar sin saber juega en contra y perjudica en este sentido.

¿A qué políticos se refiere, puede citarlos?

Ejemplos de lo que digo son Javier Villamayor, Marca Arza o incluso Francesc Roca o Josep Maria Milà, que no son tan jóvenes, pero podría decir muchos más.

Reus se ha unido al ámbito territorial de la Fundación. ¿Cree que técnicamente está más avanzada que Tarragona?

En primer lugar hay que tener en cuenta que a pesar de unirse posteriormente a la Fundación, desde la ciudad vecina empezaron a trabajar en el terreno ‘smart’ mucho antes. Por otro lado el modelo por lo que a distribución directiva se refiere, puede que en Reus sea más eficiente. Sin embargo Tarragona ha fichado a un gran CIO y en 5 años las dos ciudades estaran a la par. Será en ese momento cuando aterrizaran los grandes proyectos de territorio y la realidad metropolitana será palpable.

¿En qué conocidos proyectos ha participado la Fundación?

Por ejemplo en el terreno de fomentar y dar a conocer el Patrimonio mediante la realidad aumentada, también la serie documental de Ingeniería Romana emitida en TVE donde Tarraco era una de las grandes protagonistas y que ya han visto más de 5 millones de personas. Otros proyectos como el laboratorio de Datos, proyectos de economía circular como el vaso reciclable o la fabricación de elementos reciclados en beneficio social y solidario. También el proyecto de bus gratuito o las aplicaciones para aparcar en la ciudad de Tarragona y la famosa EPP! han tenido detrás nuestra Fundación. Pero ello es solo el 20% de nuestro trabajo, lo importante como decía está en lo que no se ve, el trabajo que hay detrás.

¿Qué recomendaría a los gobiernos de Reus y Tarragona?

No creo que sea quien para recomendar o aconsejar. Pero si debiera de hacerlo o quisieran tomarlo a bien, creo que es fundamental que sigan coordinándose…. Tal vez el primer paso sería unificar planes estratégicos. No hace falta que sean nuevos , solo revisar los existentes y elegir 20 o 25 proyectos en común.

¿Qué se va a trabajar en los próximos meses?

Bueno, ahora está todo un poco parado esperando se forme el nuevo patronato. Destacaría que hay muchos ayuntamientos y empresas que quieren participar de la Fundación y hay que articularlo. Las comisiones técnicas han de articularse y presentar propuestas territoriales , consolidar el master de ‘smart cities’ y liderar un fondo europeo de movilidad. Esos ejes son poco visuales, pero conllevan mucho trabajo y los efectos son duraderos.

Si los funcionarios, y las empresas trabajan juntos por iniciativa propia, el área metropolitana no será una entelequia y será una realidad.

¿Esto va unido con la región del conocimiento?

Sin lugar a dudas, en nuestros estatutos la llamada ‘Regió del coneixement’ es otro de nuestros ejes de referencia, al igual que la ‘Agenda Urban’ o los od’s.

Tal vez la fundación Smart Region, y debería ser así, sea la herramienta que ayude a aterrizar este proyecto como ha sucedido en otras regiones europeas.

¿Lo seguirá liderando usted?

Tal como están los tiempos no lo creo, siempre hay intereses y los políticos buscan a sus personas y equipos de confianza. Para mí lo importante es dejar bases sólidas y un trabajo serio para quien venga tras de mí pueda encontrar una inercia que le sea útil.